Cómo ahumar costillas: tiernas y jugosas
Para ahumar costillas, retira la membrana, sécalas, sazónalas y cocínalas con humo indirecto a 110-125 °C. Mantén una temperatura estable, añade madera en pequeñas cantidades y comprueba la ternura con una sonda. Estarán listas cuando la carne se retraiga del hueso y la sonda entre con poca resistencia; después, déjalas reposar antes de cortarlas.